Be water, my friend


La gran leyenda de las artes marciales Bruce Lee nos dejó esta frase eterna “Be water, my friend” que enseña mucho más de lo que únicamente leen nuestros ojos.

Desde el neurocoaching sistémico analizamos la filosofía de “ser agua” desde tres vertientes diferentes que desembocan en el mismo mar: tú y tus creencias.

1- “Si no eres parte de la solución eres parte del problema”

Esta frase nos permite enfocarnos en el que debería ser siempre el primer paso a dar para solucionar un conflicto: saber dónde estamos.

¿Qué parte del conflicto somos, la roca o el agua?

Esta es una pregunta con cierta complejidad porque al responderla tomamos consciencia de que en realidad somos la roca que bloquea el cauce del agua.

“Esto es así porque yo lo digo y punto”. Muchas veces nos mantenemos intransigentes ante una determinada situación, y la realidad es que esta postura lo único que provoca es un estancamiento. No resuelve, solo bloquea.

A través de las neurociencias sabemos que ante cualquier conflicto siempre existen alternativas diferentes solo que nuestro cerebro no conoce de antemano todos los caminos posibles. Hay que crearlos. Para ello debemos tomar la decisión de buscar una alternativa, pensar en cómo actuarían otras personas con formas de pensar diferentes a las nuestras, intentando dejar a un lado nuestras creencias y asumiendo que el mundo nos gira según nuestras normas.

Esto nos lleva a la reflexión de que si manteniendo nuestras creencias bloqueadoras la vida continua, significa que las cosas se pueden hacer de tantas formas como personas existen. Si a otras personas les ha dado resultado aplicar un determinado método pero a nosotros no, la solución no es abandonar nuestra meta; es buscar otro método que nos ayudar a alcanzarla.

Aprender a ser parte de la solución aportará altos beneficios no solo a tu autoestima sino a tus acciones y actitudes futuras.

Be water

2- “El agua no cuestiona las rocas; las rodea y continua su camino”

Muchas veces nos encontramos con situaciones que están fuera de nuestro control, que no las hemos elegido y sin embargo forman parte de nuestra vida.

Si nos paramos a pensar “¿por qué a mí?“, no obtendremos respuesta alguna.

Si nos paramos a pensar “¿qué puedo hacer algo con esto?” habremos puestos en marcha la maquinaria de búsqueda de alternativas.

No debemos preocuparnos de lo que no está dentro de nuestro control; debemos ocuparnos de lo que sí podemos resolver.

3- Si metes agua en una botella se transforma en botella, si metes agua en una taza se transforma en taza. El agua puede fluir o ser bloqueada. ¿Eres agua dentro de una botella?

Las personas somos tan moldeables como el agua, el ser humano tiene esta capacidad de manera innata, solo que a veces nos resistimos, por miedo, por desconocimiento, por creencias…

Nosotros somos dueños de nuestras acciones, pero no podemos elegir las consecuencias de derivan de nuestras acciones. Podemos adaptarnos o decidir cambiar, pero nadie nos obliga a elegir uno u otro camino, somos nosotros los únicos que valoramos las alternativas y normalmente elegimos la que nos genera mayor tranquilidad vital…que suelen estar dentro de nuestra zona de confort.

Elige realmente lo que desees, aun a sabiendas de no tener control absoluto sobre las consecuencias de esa elección.

Celeste Marándola

Neurocoaching Sistémico

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